Brutal agresión policial con decenas de saharauis heridos en El Aaiún
juliol 29, 2010 per admin2
Categoria Internacional
El ministro español de Exteriores no se entera de lo que ocurre con la población saharaui en el Sáhara ocupado. Y si se entera, le importa un bledo. Una joven profesora de español expulsada, ciudadanos españoles, observadores de derechos humanos, golpeados y amenazados, Exteriores tampoco hace nada por defender a sus ciudadanos. La oposición, fuera de juego. Y casi todos los medios de comunicación ni están ni se les espera. Como bien ha descubierto El País, es más provechoso incluir publirreportajes con el mapa del Sáhara dentro de Marruecos.
Lekhaila Hayuh, herida por la bruta intervención marroquí
Según confirma Unión de Periodistas y Escritores Saharauis (UPES), por el momento hay cinco detenidos; tres de los componentes de la delegación que regresaba de los campamentos: Sidi Sbai, Etnaja Ozman, Hasana Dah, Bachir Hadda y Uld Deyu.
Brutal agresión policial con decenas de saharauis heridos en El Aaiún
GUINGUINBALI (Las Palmas de Gran Canaria)
El regreso a El Aaiún de los once activistas saharauis de Derechos Humanos que se desplazaron a mediados de julio a los campos de refugiados ha sido traumático. La policía marroquí convirtió el recibimiento que les había preparado en una brutal paliza que acabó con decenas de heridos en una de las viviendas en la que se esperaba la llegada de los saharauis.
La policía cargó sin mediar palabra contra todos los asistentes a la celebración. Entre ellos se encontraban cinco ciudadanos españoles que no resultaron heridos. Dos de ellos se trasladaron a un hotel de la capital saharui, mientras que los otros tres permanecen en la casa cercada por la policía.
Laura Gallego, periodista de Guinguibali, se encontraba dentro de esta vivienda que en la madrugada del 19 al 20 tenía las ventanas tapiadas debido a que la policía, que esperaba a la salida, no dejaba de lanzar objetos y piedras contra la vivienda. Varias de las personas que estaban en la casa sitiada intentaron salir, pero tuvieron que regresar con severas heridas en su cuerpo. “Como si les hubieran dado una paliza”, asegura Laura Gallego con quien hemos podido hablar desde la redacción de GuinGuinBali.
Los ciudadanos españoles, dos de los cuales también han sido golpeados, han solicitado protección consular y desde Rabat se les ha comunicado que enviarían al depositario de los bienes españoles en el Sahara Occidental para que se hiciera cargo de la situación esa misma noche.
En los últimos meses, numerosos activistas de Derechos Humanos han visitado los campamentos de Tinduf y es frecuente que a su regreso se organice algún tipo de recepción por parte de los saharauis. Sin embargo, el grado de violencia que exhibió esa noche la Policía marroquí, que cargó sin previo aviso a porrazo limpio y a pedradas incluso contra ciudadanos españoles que estaban presentes, ha sido calificado de “inaudito” por fuentes jurídicas expertas en el problema del Sáhara.
Y no pasa nada
Todo lo que está ocurriendo en El Aaiún se pasa, hace ya tiempo, de castaño oscuro. Pero lo sucedido esta vez, cuando decenas de policías armados hasta los dientes disolvieron a palos y patadas una concentración pacífica de saharauis que estaba dando la bienvenida a unos compañeros que regresaban de El Aaiún, viene a ser la demostración de que mientras la comunidad internacional no intervenga, los derechos humanos seguirán siendo pisoteados allí con total impunidad.
Desde hace la friolera de 35 años, la gran mayoría del pueblo saharaui tiene que sobrevivir un exilio desgarrador en la pedregosa y hostil hamada argelina. No importa que una y otra vez Naciones Unidas exigiera la celebración de un referéndum para desatascar la descolonización del Sáhara. No importa. Marruecos bloquea esta opción de manera reiterada. Y no pasa nada.
En los territorios ocupados, al otro lado del muro, muchos miles de saharauis viven bajo la opresión del país ocupante, excluidos de su acceso a una ciudadanía plena, arrinconados por la fuerza de un sistema que, de manera violenta, pretende silenciarlos, aislarlos. Y no pasa nada.
Allí se está librando una batalla. No de malos contra buenos, sino una batalla entre la legalidad y la violencia, entre los principios que nos hemos dado para intentar vivir en paz y la fuerza de las patadas, los golpes y las porras. Todo lo que suene a reivindicación legítima de derechos es pisoteado, sin más. Y tampoco pasa nada.
Hace pocos meses, Francia vetó en el Consejo de Seguridad de la ONU la posibilidad de que la Minurso (Misión de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental) vele por los Derechos Humanos en los territorios ocupados, pues es la única misión de paz en el mundo que no tiene esta competencia. Francia dijo no para proteger a su aliado marroquí. Quizás con la presencia de los cascos azules en las calles y no en sus hoteles de lujo, lo de la noche del 19 (y lo de la otra y la otra y la otra…) se podía haber evitado. Y no pasa nada.
La diferencia entre lo de ahora y lo de otros días es que el 19 estaba allí una periodista de GuinGuinBali. En esta ocasión, había testigos…
PD: Este post también recuerda a Luis de Vega, Nicolás Castellano, Erena Calvo, Carla Fibla, Juan Medina, Miguel Ángel Idígoras, Josep Saurí y muchos más periodistas españoles que se han empeñado en el pasado y que siguen empeñados todavía en romper el bloqueo que Marruecos pretende imponer sobre el Sáhara Occidental para que el mundo no sepa lo que ocurre. Gracias a todos, gracias Laura, por ese compromiso con la verdad.
Nuet insta Moratinos a demanar explicacions al Marroc
El senador d’EUiA adscrit al grup de l’Entesa Catalana de Progrés, Joan Josep Nuet, ha adreçat una carta al ministre d’Afers Exteriors espanyol, Miguel Ángel Moratinos, en què l’insta a demanar explicacions a l’ambaixador del Marroc a Espanya per la brutal càrrega policial que van patir un grup d’activistes sahrauís i cooperants espanyols el dia 19 a l’Aaiun, quan tornaven de visitar els camps de refugiats de Tinduf. Segons han explicat al senador membres del moviment solidari amb la causa del poble sahrauí, unes 300 persones reunides per rebre els activistes van ser atacades per la policia marroquina. El resultat va ser de 30 ferits, entre ells 2 espanyols.















